Las cobayas, también conocidas como conejillos de indias, son mascotas fascinantes que se ganan el corazón de aquellos quee deciden adoptarlas, ya que su naturaleza es pacífica pero también su comportamiento es curioso. Quienes las cuidan a menudo observan un hábito que puede ser motivo de preocupación, el mordisqueo constante de los barrotes de su jaula. Este comportamiento es común y, aunque puede parecer inofensivo, es fundamental entender las razones detrás de este hábito para asegurar el bienestar del animal. Las cobayas pueden morder su jaula por diversas razones, desde el aburrimiento y la falta de estímulos hasta el estrés o necesidades físicas no satisfechas, además, es un signo de que algo en el entorno o el estilo de vida de la cobaya podría no estar cubriendo sus necesidades básicas.
Observar a una cobaya mordiendo su jaula puede ser desconcertante para cualquier dueño, sobre todo cuando se desconoce el motivo detrás de esta conducta, por lo que es importante recordar que este comportamiento, aunque pueda parecer común, no debe ignorarse por completo. Morder la jaula de manera repetida puede derivar en problemas de salud, como desgaste de los dientes y estrés prolongado. En este artículo, vamos a explorar en profundidad por qué algunas cobayas desarrollan este comportamiento y qué medidas se pueden tomar para corregirlo, evitando así cualquier posible daño tanto para el animal como para su entorno. Además, vamos a proporcionar una guía básica para comprender las razones más habituales detrás de este comportamiento y ofreceremos recomendaciones prácticas para mejorar el bienestar de la cobaya, ayudándola a sentirse más tranquila y cómoda en su hábitat.
Aburrimiento y falta de estimulación

Una de las razones principales por las que una cobaya podría morder su jaula es el aburrimiento, pues las cobayas son animales inteligentes que necesitan estímulos físicos y mentales de manera constante. En la naturaleza, pasan gran parte de su tiempo explorando su entorno, buscando alimento y socializando, pero al vivir en una jaula sin suficientes elementos de enriquecimiento, es posible que se frustren y desarrollen conductas como morder los barrotes para liberar esa energía acumulada.
Para evitar dicho aburrimiento, es aconsejable ofrecer juguetes que puedan roer de forma segura, como bloques de madera sin tratar, túneles de cartón o pequeños escondites. También es útil que salgan de la jaula con frecuencia para explorar nuevas áreas de forma supervisada, ya que de este modo, la cobaya puede satisfacer su curiosidad natural y reducir la ansiedad que provoca estar en jaula la mayor parte del tiempo.
Estrés y entorno inadecuado
El estrés es otro factor importante que puede llevar a una cobaya a morder su jaula, puesto que estos animales son muy sensibles tanto a los cambios como al ruido, y un ambiente ruidoso o caótico puede afectarles negativamente. Además, la falta de espacio puede resultarles agobiante, sobre todo si comparten la jaula con otra cobaya, lo que aumenta su frustración al brindarles esa sensación de que tienen que competir por territorio.
Para evitar este estrés, se recomienda colocar la jaula en un lugar tranquilo y asegurarse de que tenga tanto el espacio como el tamaño adecuado. Una jaula de al menos 1 metro cuadrado es lo recomendado para una cobaya, e incluso más grande aún si se encuentran varias en el mismo espacio, pues esto les permite moverse con libertad y sentirse más seguras en su entorno sin estar peleando entre ellas.
Soledad y falta de interacción social

Las cobayas son animales sociales, por lo que, cuando se mantienen solas, pueden experimentar soledad y desarrollar conductas repetitivas, como morder la jaula. En la naturaleza, viven en grupos siendo la interacción social fundamental para su bienestar emocional. Si una cobaya vive sola en su jaula y no recibe suficiente atención de su cuidador, es probable que busque liberar su frustración mordisqueando los barrotes.
Para solucionar esto, la mejor opción es ofrecerle la compañía de otra cobaya, pero en caso de que esto no sea posible, es importante dedicar tiempo diario a interactuar con ella, acariciándola y dejándola explorar fuera de la jaula bajo supervisión. Esto ayudará a que la cobaya se sienta más acompañada y menos propensa a desarrollar comportamientos indeseados, además fortalecerá el vínculo entre el pequeño mamífero y el dueño.
Desgaste dental necesario
Como otros roedores, las cobayas tienen dientes que crecen constantemente, por lo que necesitan mantenerlos a una longitud adecuada mediante el desgaste. Si no cuentan con suficientes materiales para roer dentro de su jaula, pueden recurrir a los barrotes para satisfacer esta necesidad, sin embargo, morder el metal no es saludable y puede causarles daños en los dientes e incluso heridas en la boca que pueden tener consecuencias fatales con el tiempo.
Para evitar esto, es recomendable proporcionar alimentos ricos en fibra, como el heno, que además de ser básico en su dieta, contribuye al desgaste natural de los dientes. Los juguetes específicos para roedores, como bloques de madera o ramas de árboles no tóxicos, son también una excelente opción para mantener sus dientes en buen estado sin necesidad de recurrir a los barrotes de metal de las jaulas.